eras el hombre bueno.
Y aunque tu alma hayan movido algunos vientos
¿tal tornado se ha formado en tus cimientos?
Pies de aire significaba ser clavel
volar, y no soplar hasta romper.
Quizás al verte estuve equivocada
¿era una máscara lo que entonces mostrabas?
Perdido buceando en mentes-naufragio,
si es que alguna vez recuerdas tus cielos templados,
te diré que sólo un eco
me acompaña desde entonces,
una forma que escondías en la mirada.
Esos tiempos, en que aún eras un hombre,
¿no te duelen como espinas encarnadas?
Yo las llevo bien adentro de mi carne
y ya no dueles, pero me desarmas.
Hombre bueno te recuerdo
antes de soltar la espada
cuando hacíamos frente a los miedos
sin ceder ni huir de las batallas.
Ése eras tú, corazón de viento
No hay comentarios:
Publicar un comentario