domingo, 13 de diciembre de 2015

Noche y tristeza

Sólo por esta noche déjame con mi tristeza.
Mañana al salir el sol, tal vez me haya dormido
y sus rayos me encuentren con la cabeza fresca;
sentiré el despertar de un nuevo día y,
quizás con la misma calidez del canto de los pájaros,
me sacudiré las sombras frías con una taza de té.
Pero ahora no, déjame mis lágrimas
las necesito al amparo de esta oscuridad
déjame  beberlas y emborracharme en ellas
como en cada sueño viejo, que se disfraza y se va.
Y déjame también el aire vacío
interminable, lo necesito para manotear
y que mis movimientos no me hundan otra vez,
y que mis movimientos no me hundan aún más.
Sólo una noche pido
sentir que estar triste no está mal
que la tristeza no es debilidad
que en mis momentos a solas puedo expresar mi verdad
y no es otra cosa que esto: un alma que quiere llorar.
O gritar.
O volar.

(Mañana fingiré que dormí desde las diez y maquillaré mis ojeras).


Un milagro

Algún día
las luces refractadas de la plaza
después de la lluvia
serán aún más anaranjadas
y los transeúntes tendrán que saltar
sobre los charcos
arco iris que se formen en el agua.
En algún momento
los pájaros que despiertan
cada madrugada
como puñados de arroz
saldrán volando
y cantarán la misma balada.
Algún día cada canción
hablará de lo mismo
en los espejos pintarán sonrisas,
en los "buenos días", ilusión
lugar de encuentro en los libros
flores en cada balcón.

Y en algún momento, otra vez
estaré preparando té para dos.


jueves, 3 de diciembre de 2015

(Un sueño para Ema)

Una chica camina hacia la arboleda
bajo un cielo anaranjado
a kilómetros de la civilización.
Los brazos, apenas separados de su cuerpo
se convierten en remolinos
difuminándose con el prado amarillo.
La chica está de espaldas
yendo hacia el horizonte
en busca de la luz.
Sólo aves que sobrevuelan.
Nadie más se presenta.
Ella ha elegido ese sitio porque
sin saberlo, alguien lo soñó para ella.
El chico que observa,
que está allí sin estar.

Él simplemente sueña
con una chica de cabellos rojos
que se aleja.
El atardecer estático
parece una fotografía
o un cuadro de pintura fresca.
Y el chico está en un museo
desde donde lo contempla;
los trazos son poco claros,
la textura es imperfecta.
- Creo que es impresionista -
susurra a su lado ella.
Él se voltea y la ve,
con sombrero de ala negra
pero ella ya está de espaldas,
por el pasillo se aleja...
Y cuando él quiere correr
sus piernas se hacen arena.
El chico abre los ojos,
encuentra el papel sobre la mesa
y lee.

Allí ha escrito el mismo sueño
una letra más pequeña.

Y levanta la cabeza.
Aunque no descubre a nadie,
siente que ella anda cerca...


martes, 24 de noviembre de 2015

Hombre bueno

Te recuerdo
eras el hombre bueno.
Y aunque tu alma hayan movido algunos vientos

¿tal tornado se ha formado en tus cimientos?

Pies de aire significaba ser clavel
volar, y no soplar hasta romper.
Quizás al verte estuve equivocada

¿era una máscara lo que entonces mostrabas?


Perdido buceando en mentes-naufragio,
si es que alguna vez recuerdas tus cielos templados,
te diré que sólo un eco
me acompaña desde entonces,
una forma que escondías en la mirada.
Esos tiempos, en que aún eras un hombre,

¿no te duelen como espinas encarnadas?

Yo las llevo bien adentro de mi carne
y ya no dueles, pero me desarmas.

Hombre bueno te recuerdo
antes de soltar la espada
cuando hacíamos frente a los miedos
sin ceder ni huir de las batallas.
Ése eras tú, corazón de viento

¿o sólo me mostrabas una máscara?


viernes, 20 de noviembre de 2015

Hacia las montañas del Hombre de las estrellas

En el frío de una media mañana
las montañas son saludadas
por campos de arándanos
bajo un cielo transpirado de lavanda
con pájaros que acarrean sonatas
y horizontes tornándose cada vez más azules.
Una voz que resuena en mis oídos
el vapor del té empaña mis lentes
volutas verdes que suben danzando
a través de la ventisca
hasta el gorro que contiene mi cabello
todo rojo
desafiando los muros vegetales.
Estiro los dedos y toco
mojo mis dedos dorados en la yunga
atrapo los haces de luz
siento sus cosquillas, me río
respiro sus pétalos y el musgo
su hiedra ruda y helada
copos que caen en la luz de mis ojos.

Los pájaros que levantan vuelo
y el Hombre de las estrellas
los acaricia con sus pestañas.
La noche apenas se cierra
sobre mi ciudad recostada en los cerros
brotes de luciérnagas explotan
se incendia el silencio
prendiéndose en la nube que nos atraviesa,
nos empapa
mientras esperamos ver las luces lejanas
de la gente que se ha quedado en casa.
En la penumbra desaparece
el último rastro del Hombre de las estrellas.
Ha dejado un guiño escondido
para saludar a los extranjeros.


lunes, 16 de noviembre de 2015

Lunas

A Evelyn


Te ves tan triste que derramas lunas
Miles de lunas en colores claros
Y tu palidez las refleja una a una
En ojos de agua como espejos calmos.
Juegas con el dulce lenguaje de lo viejo
Con el raro silencio de los tiempos pasados
Y en tu cabecita florecen, con la noche
Las ramas más oscuras que crecen en tu árbol.
Te ves tan espesa como haz de sombras
Y a la vez tan fina, caída de nieve
Todo te traspasa, eres una lluvia
Que canta rumores de olvido que viene...
Atado de sueños, extraña nocturna
Suelta las estrellas en este momento.
Son nuestras ausencias lo que te distrae;
Haz que sean ellas los nuevos encuentros.


La obra maestra hecha por Dios

La obra maestra hecha por Dios
El hombre con tez de mujer
Y cabello rojo
Un aura brillante, tan deprimida
Desde el azul hasta el negro
Lengua escurridiza
Y un ojo extraterrestre bien abierto
Atento a cada movimiento,
En cada rincón.
El hombre que llegó desde un lejano
Otro espacio y otro tiempo
Ardiendo, quemando a su paso
Derrocando torres como un dominó
Lleno de ruido
Desbordante de sueños
Calibrando sus disparos
Para sembrar, ave fénix,
Sobre cenizas de una devastada sociedad.


Hasta que nos despojemos

Hasta que nos despojemos de las ropas
De las sábanas y hostias
No será nuestra
Se nos escapará volando
Sobre aviones de papel
En resúmenes de créditos
Las señoras bien vestidas
Se preguntarán cómo
Los maestros bien leídos
Se preguntarán por qué
Y seguiremos girando
Entre preguntas espada
Lenguas puntiagudas
El noticiero de la mañana
Y tus problemas de ansiedad.

************


No les pedí permiso
Las palabras irrumpieron
Se hamacaron en faldas y bigotes
Se arremolinaron por todo el edificio
Como una ola,
Como un llanto que nace
En la boca sin boca de mis amigos.
Engarzamos palabras hasta que las gastamos
Y nos quedamos con este silencio
Tomados de las manos.
Pero sin mirarnos.
Sin mirarnos.


**************


Era el grito que todos soñamos
Un cuerpo sin rostro, quietud
Una quietud tan densa
Nos sacudimos las espinas que nuestros antepasados
Dueños del futuro
Cosieron en nuestra frente.
Hasta que nos despojemos de las ropas
Los anillos, nuestras redes
Nos seguirán apretando.
Y a través de los resquicios
Ella seguirá escapando.




Esto no es poesía

Esto no es poesía
Es peligroso su consumo
En exceso
Puede llevar a delirio
Acedia, síndrome de Peter Pan
No se debe dejar al alcance
De los niños
Y si usted quiere
Evitar que se contagien
De lo nuevo
Úsese con precaución
En caso de intoxicación
Con síntomas de asfixia
Impotencia
Náuseas
Consulte a su crítico de cabecera
No se deje engañar.
Esto no es poesía.