La obra maestra hecha por Dios
El hombre con tez de mujer
Y cabello rojo
Un aura brillante, tan deprimida
Desde el azul hasta el negro
Lengua escurridiza
Y un ojo extraterrestre bien abierto
Atento a cada movimiento,
En cada rincón.
El hombre que llegó desde un lejano
Otro espacio y otro tiempo
Ardiendo, quemando a su paso
Derrocando torres como un dominó
Lleno de ruido
Desbordante de sueños
Calibrando sus disparos
Para sembrar, ave fénix,
Sobre cenizas de una devastada sociedad.
Es la primera vez que veo tu Blog, me gusta. Y esto es lo primero tuyo que leo de aca. Abrazo amiga. Mariano
ResponderEliminarWow cómo encontraste esto!... En serio, siento curiosidad.
EliminarWow cómo encontraste esto!... En serio, siento curiosidad.
Eliminar